Orando por nuestros Hijos... Declarando la Palabra de Dios sobre sus vidas; Para que puedan alcanzar su misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

miércoles, 22 de enero de 2014

Cuando nos olvidamos de Dios

Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo. Dt. 5:15

¿Cómo nos olvidamos de Dios?... Es fácil olvidarse de alguien que no amamos, o que no nos interesa. Pero olvidarse de una persona que amamos es bien difícil, y nos causa mucho dolor. Mas sin embargo con todo lo que decimos que amamos a Dios, cuando pasamos por un momento difícil o recibimos. algo demasiado de bueno, lo primero que hacemos es olvidarnos de nuestro Creador.
Cuando creemos que lo tenemos todo, o lo sabemos todo, se nos olvida que Dios es quien nos ha dado todo lo que poseemos, que no es por nuestras propias fuerzas, sino por su gracia y su misericordia. Se nos hace fácil olvidarnos de Dios porque pensamos que no tenemos nada que agradecerle al Dios que es el todo del hombre.

Cuando de momento todo se derrumba y nos quedamos sin nada, perdemos la fe y la confianza en Dios, y nos apartamos de él, porque estamos enojados con nuestro Hacedor, y se nos olvida que Dios es soberano, y que para los que aman a Dios todas las cosas ayudan para bien.

Cuando decimos que amamos a Dios, pero andamos en nuestros propios caminos, confiando en nuestra propia opinión, se nos olvida que por Jehová son ordenados nuestros pasos, que el es quien endereza nuestros caminos, y que fuera de él nada podemos hacer.

Cuando te sientas demasiado grande o demasiado importante para depender de Dios, acuérdate de donde él te sacó, y que cuando tu eras invisible él te hizo brillar, para su gloria.
Cuando pienses que él es cruel o que está demasiado ocupado como para preocuparse por ti, acuérdate que él se hizo hombre y se entregó a la muerte para librarte del pecado y de la muerte eterna, porque te ama con amor eterno, y nunca se ha apartado de ti su misericordia.

No nos olvidemos de Dios como si él fuera algo pasajero o alguien sin importancia, recordemos siempre que él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos. Que el no nos necesita a nosotros, y que somos nosotros quienes necesitamos de él.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Ro. 5:8

Dios te bendiga.
Mensaje de ©Venus L.G.

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